Archivos Mensuales: octubre 2013

RAMÓN, MÁS VOCERO QUE ENTRENADOR

ramon“¿Vieron algunos partidos de Mourinho? Él juega para conseguir un resultado, y yo hice lo mismo. Los jugadores tuvieron entrega y determinación para cumplir lo que habíamos planeado”, dijo un muy satisfecho Ramón Díaz, luego de eliminar a San Lorenzo de la Copa Sudamericana habiendo utilizado un esquema ultra conservador. Ayer, en conferencia de prensa, se olvidó de sus palabras posclasificación ante el Ciclón y volvió a criticar el planteo con que Carlos Bianchi le ganó una vez más el Superclásico.

El riojano, un DT que se caracterizó por tener equipos muy vistosos y goleadores, parece no saber cómo seguir sosteniendo su idolatría ante esta pobre versión de River post-B Nacional. Lo suyo, por estos días, pasa más por atajar preguntas y hacerle mimos a la hinchada que por trabajar intensamente para que sus delanteros manden de una vez la pelota a las redes. El Pelado, en ese juego dialéctico con la prensa, cae fácil en la contradicción y perjudica su credibilidad ante los hinchas, aunque siempre vaya a haber alguno que otro que lo ponga por encima de River.

LO QUE INSINUÓ RIVER, LO CONCRETÓ BOCA

BocaRamón Díaz de un lado, Carlos Bianchi del otro; River atacando y metiendo miedo en el comienzo, Boca siendo efectivo y llevándose todo… El Superclásico en el Monumental tuvo un aire a esos duelos de la década del noventa en los que el Millonario proponía y el Xeneize facturaba. Y la historia se repitió, ya que la visita, con gol de Emmanuel Gigliotti, se llevó la victoria y terminó festejando a lo grande, a pesar de no haber podido contar con el aliento de sus hinchas.

Es verdad que River mostró una mejor imagen en el primer tiempo y que en el segundo tuvo claras chances de empatarlo, pero nunca estuvo cómodo en el partido, como sí Boca, que gozó de la paciencia necesaria como para esperar el momento indicado y lastimar en una de las pocas ocasiones que dispuso frente a Marcelo Barovero.

River intentó enamorar a sus hinchas con un toqueteo interesante en tres cuartos de cancha, y por momentos pudo haber quebrado la resistencia de su rival, como en un remate de Gabriel Mercado en el que Agustín Orion dio rebote y tuvo que esforzarse para detener el inmediato intento de Manuel Lanzini.

Como si no le faltara peso arriba, paulatinamente Teo Gutiérrez iba abandonando el área para convertirse en el único armador de juego de su equipo, algo que no le gusta demasiado a Ramón Díaz, quien en la conferencia de prensa volvió a insistir en que lo trajo para que sea el nueve de River. El local asustaba pero no concretaba; la visita esperaba y pensaba ese golpe letal que iba a llegar a los 22 minutos, cuando Riquelme, parado, abrió para Juan Manuel Martínez y éste sirvió para Emmanuel Gigliotti. Acto seguido, el Puma se le anticipó a Jonatan Maidana y venció a Marcelo Barovero con un remate sutil, efectivo y desmoralizante, ya que todo lo que había insinuado River lo terminó concretando Boca.

En el complemento, el equipo de Carlos Bianchi perdió por lesión a Riquelme, Gigliotti y Gago, pero ni así se dejó amedrentar por un River que ahora lucía apurado y desesperado en busca de la igualdad. A pesar de sus sucesivos avances, la claridad del equipo de Ramón Díaz nunca llegó, aunque sí tuvo un par de chances que pudieron haber cambiado el resultado, como un remate en el palo de Leonardo Ponzio y un cabezazo de Rodrigo Mora que besó el segundo parante del arco defendido por Orión.

El Monumental, que sólo pudo contar con simpatizantes millonarios, se iba silenciando a medida que se acercaba el pitazo final de Germán Delfino. Luego de cinco minutos de adición, ese final llegó, y Boca, como en aquellos triunfos de la década del noventa, volvió a sonreír en la cancha del eterno adversario.

Las lesiones volvieron a hacerse presente en un conjunto xeneize que ahora, más que nunca, va a la caza de Newell’s, pero no hay dolor físico que pueda opacar tanta alegría luego de semejante conquista.

Con hinchas o sin hinchas, de local o de visitante, jugando bien, mal o más o menos, la historia se volvió a repetir y Boca demostró una vez más que sabe cómo ganarle a su clásico rival.

(Salió publicada el lunes 7 de octubre, en la página 3 del Diario La U)