Archivos Mensuales: diciembre 2011

PARA EL FUTBOL, EL 2011 NO FUE UN AÑO MÁS

 

El fútbol no se detiene nunca y, a pesar de ser un deporte, está cada vez más consolidado como uno de los principales fabricantes de hechos históricos. Año a año aparecen grandes jugadores, goles espectaculares, récords y, por qué no, equipos que llegan a captar la atención global. Aquí, en Un Poco de Fútbol,  apelaremos a la síntesis para referiremos al año que se va.

Seguramente el 2011 será uno de esos años difíciles de olvidar si de fútbol se habla. Fue el año en que se jugaron ¡siete! Real Madrid-Barcelona, y todos oficiales, en los que el equipo Culé salió ampliamente ganador, resignando solamente la Copa del Rey, un título menor en comparación con las Ligas BBVA, Champions League y Mundiales de Clubes que viene obteniendo en serie, aunque a José Mourinho le siga pareciendo que lo suyo es lo más importante…

El Barca, guiado por un Lionel Messi que sorprende día a día y por una filosofía de fútbol que no se compra en el supermercado, se consolidó como el mejor equipo del mundo en la actualidad y ya es casi unánime la idea de que estamos en presencia del mejor equipo de todos los tiempos. Allá por mediados de 2008, época en que asumió su cargo Pep Guardiola, pocos imaginaban que, gracias a su sapiencia y a su gran capacidad de conducción, el conjunto catalán iba a hacer historia grande, mostrando un fútbol total, a la altura de otros equipos asombrosos como el Brasil del 70 o la Holanda del 74.

 

 

Fue también el año en que Santos y Peñarol reeditaron un viejo clásico de la Copa Libertadores luego de 49 años. Otra vez volvieron a consagrarse los Peixes como los mejores de América pero para los Carboneros fue muy importante el hecho de haber vuelto a las primeras planas del fútbol continental. Todos los neutrales que vimos avanzar a etapas decisivas a estos dos equipos sentimos que hubiera sido una broma del destino y del fútbol que no se volvieran a encontrar en una final después de casi cinco décadas. El fútbol lo permitió.

De la mano de un Neymar que todavía no maduró como el jugador que se pretende en todo Brasil, los paulistas lograron posicionarse como los mejores del continente. Al llegar a Japón, todo fue diferente: las debilidades del Santos  quedaron muy expuestas enfrentando a las enormes virtudes del Barcelona. La final del Mundial de Clubes terminó con un 4 a 0 indiscutible, dejando sin validez el duelo propuesto entre Neymar y Lionel Messi, candidato al tercer Balón de Oro consecutivo.

A propósito de torneos continentales, la Copa América sirvió para confirmar la vuelta de Uruguay al lugar que supo ocupar tiempo atrás y demostrar que su cuarto puesto en Sudáfrica 2010 (y el cuarto en el actual ranking de FIFA) no fue por casualidad. Oscar Tabárez armó un equipo batallador, como la historia manda, pero que también puede jugar bien y dar espectáculo. Todo esto coronado con una delantera envidiable, conformada por tres animales del gol como Diego Forlán, Luís Suárez y Edinson Cavani. Como una copia exacta de la edición 1987, la Copa América se fue para Uruguay.

 

 

En Argentina hubo un equipo que peleó hasta el final casi todos los torneos que disputó y que, sin embargo, se quedó con uno solo. Vélez Sársfield fue campeón del Torneo Clausura y no hubiera estado mal que se consagrara en otros dos, como la Copa Libertadores y la Sudamericana. No se le dio, pero lo seguirá intentando hasta que lo logre, porque es uno de los pocos equipos que no entran en la histeria general y que se animan a pensar en el futuro.

2011 también será recordado por los grandes de la Argentina. Sin dudas que la parcialidad Xeneize es la que se llevó la mejor parte, viendo como River perdía la categoría y ellos se consagraban campeones en el semestre siguiente.

 

 

El descenso de los de Núñez fue una catástrofe deportiva que desnudó la miseria, la soberbia y los desbarajustes varios que ya venían arrastrando durante toda una década. El torneo conseguido por Boca también fue histórico, ya que por segunda vez lo obtuvo en forma invicta, con record de valla menos vencida y ventaja de 12 puntos sobre su inmediato perseguidor. Julio Cesar Falcioni, de la indiferencia del primer semestre, pasó al respeto y a la casi idolatría en el segundo.

Matías Almeyda, ídolo de River, colgó los botines luego del descenso y se convirtió en entrenador; Martín Palermo, ídolo Xeneize, se cansó de hacer goles, se amigó con el retiro y quiere arrancar cuanto antes su carrera como DT.

Se va el 2011, un año futbolístico que será muy difícil olvidar.

@APanfil

UNIVERSIDAD DE CHILE CAMPEON, OTRO REVES PARA PIÑERA

 

Resulta inevitable pensar en el duro momento que debe estar atravesando el presidente de Chile Sebastián Piñera. Desde que asumió su presidencia no hizo otra cosa que soportar los caprichosos reveses que se le presentaron, teniendo que aceptar a estas alturas el mote de “mufa”. Nadie quisiera estar en sus zapatos por estos días ya que, como si no hubiera tenido demasiado con la coyuntura política y social del país trasandino, el fútbol le dio una gran bofetada que le borró su sonrisa de publicidad de pasta dental.

Dicen que todo vuelve y que todo en algún momento se paga. El mandatario parece estar afrontando un alto costo por haber cambiado de camiseta de un día para el otro, lo que representa un pecado capital entre los hinchas de fútbol: traicionar los colores de la Católica, supuestamente el club de sus amores, haciéndose el hincha número uno de Colo Colo podría ser tranquilamente la causa de terremotos, mineros sepultados y el demonio encarnado en la belleza de Camila Vallejo, la jovencita que hace temblar a su gobierno con los reclamos a favor de una universidad accesible para todos.

Y hablando de cuestiones estudiantiles, Piñera ya debe estar más que arrepentido de haber llegado a la presidencia de su país al ver que la Universidad de Chile-si, justo ahora-consiguió su primera gran conquista a nivel internacional al derrotar a Liga Deportiva Universitaria de Quito.

La U no pudo haber elegido mejor momento para coronarse a nivel continental. Gratuitamente, dio cátedra de fútbol en tiempos en que para el presidente “la educación es un bien de consumo”. Casualidad o no, el titulo internacional obtenido por la Universidad de Chile es tan oportuno como los reclamos de Vallejo y compañía. En este caso, nadie, ni siquiera el presidente Piñera, puede decir que el fútbol vive en una burbuja.

@APanfil

MESSI, EL REBELDE

 

Madrid, 10 de diciembre de 2011. Lionel Messi ve y siente que el Barcelona debe salir de la situación incomoda en que se encuentra desde los 22 segundos de partido. Las cosas no salen, el estilo de juego característico del equipo Culé no aparece y la paciencia esta vez no parece ser el mejor aliado para contrarrestar a un Real Madrid que se viene embravecido como un toro que se escapó de la Plaza de Las Ventas. Aunque se trate del asombroso y poderosísimo equipo de Pep Guardiola, esta vez parece que la derrota es lo que más se acomodará a la noche de La Castellana.

Sin embargo, para Messi hay una salida y, más que nunca, depende de él que las cosas vuelvan a su lugar. Está convencido de que de sus pies y de su velocidad mental saldrá la solución para los suyos y sólo así prolongará una larga racha sin sonrisas Merengues en este clásico que ha alcanzado escalas globales en el último lustro.

Lionel, dando un elemento más para el debate sobre lo que debería ser su rol en la selección argentina, arranca desde el circulo central, deja tres hombres en el camino y, cuando el cuarto en cuestión lo está por derribar, suelta un pase mágico para que Alexis Sánchez también haga historia propia en territorio enemigo y señale el empate, el certificado de que una victoria más es posible. Sí, Messi tuvo este 10 de diciembre el acto de rebeldía que tanto se le pide en la Albiceleste. Y, para ahuyentar a los mal pensados, esa rebeldía no es nada del otro mundo, sólo tiene que ver con lo futbolístico.

En pocos segundos, el rosarino dio muestras de lo que pretende el hincha argentino, o al menos el amante del fútbol que se toma dos segundos más para pensar lo que quiere expresar.

No se trata del estupido pedido de que cante el himno, no es que convierta tres o cuatro goles por partido, no es que lleve una cinta de capitán que algún demagogo le hizo cargar en un brazo. Es simplemente ser el mejor del mundo en esos momentos en que solo el mejor del mundo puede hacer el intento de arreglar las cosas. Esa es la rebeldía que se le pide a los mejores, esa rebeldía que Lionel puede soltar en una cancha. Lo que piden los necios no es tan importante.

@APanfil

SALDANDO LA DEUDA CON ISAAM JOMAA (17)

 

Se trata de una vieja deuda periodística y futbolera que tengo desde hace poco más de un año y, por esas cosas que tiene la vorágine cotidiana, recién ahora es tiempo de poner las cosas en su lugar.

Caminando por el zoco de la ciudad de Túnez, como todo argento al que se le van los ojos cada vez que entra a un negocio que vende camisetas de fútbol, me quedé mirando detallada y embobadamente las de la selección local, ya que quería un recuerdo de ese país que pudiera utilizar despuntando el vicio los jueves por la noche.

Ya me había arrepentido de no haber adquirido la camiseta nacional de Argelia unos días antes en Argel y por esa razón estaba más decidido que nunca a llevarme puesta la primera que se me cruzara en mi camino. Si, a modo de ansiada e imperiosa revancha.

Como la dinámica de los mercados árabes manda, se me abalanzaron a la vez tres vendedores para convencerme de que la número 17 de Isaam Jomaa (también Jemaa) era la que mejor me quedaría. Muy lindo el diseño y el escudito redondo con letras árabes, pero no tenía ni la más pálida idea de quién era este muchacho que, jugando, seguramente la debía lucir mucho mejor que yo.

A coro me contaron-en francés obviamente-que Isaam era la última gran aparición del fútbol tunecino, su Messi.  Con esa descripción, no me quedó otra que desembolsar los 200 dinares que quedaron establecidos luego de ese futbolístico y agradable regateo.

Un año y medio después de esa estadía por el Magreb, llegó el momento de indagar un poco y finalmente aparecieron los datos sobre la historia de Isaam: nació el 28 de enero del 84 en Gabes, al sur de la Capital, es delantero y surgió del Espérance, equipo que tiene similar camiseta al Lecce italiano y que casualmente es uno de los participantes del Mundial de Clubes 2011; rápidamente fue adquirido por el Lens, donde jugó en dos etapas, con un breve paso por el Caen, y actualmente despliega su talento con la camiseta del Auxerre, siempre en Francia.

Grata fue la sorpresa al comprobar que no me enchufaron la casaca de un ilustre desconocido, aunque en Argentina sí lo sea, y saber que tiene una respetable carrera en el fútbol galo. Grato también es ver cómo le pega y convierte de zurda, cuestión que me obliga a darles la razón a esos incansables vendedores del zoco de Túnez. Issam Jomaa es un crack con todas las letras.

Ahora, al saber más sobre su dueño, la número 17 blanca con vivos rojos vale mucho más que esos 200 dinares.

@APanfil