Archivos Mensuales: julio 2011

URUGUAY VIVE DEL PASADO Y DEL PRESENTE


Hace un año, Uruguay festejaba ante una multitud en Montevideo el cuarto puesto en el Mundial de Sudáfrica. Un cuarto puesto que suena a poco en muchas ocasiones pero que para la Celeste significó un punto de despegue para los resultados que se vendrían luego.
 
El EQUIPO que dirige por segunda ocasión Oscar Washington Tabárez se quedó con la decimoquinta Copa América en su historial. Uruguay es el más ganador de este torneo. Mientras muchos lo criticaban por vivir del recuerdo, el conjunto Celeste comenzó a trabajar para vivir del presente, y vaya qué presente.
 
Uruguay vuelve a la cima con la receta que más da resultado: trabajo, humildad y fútbol. No es España ni el Barcelona, Uruguay juega como Uruguay, como lo hizo a lo largo de su historia. Ellos son los primeros en respetar su camiseta para luego hacérsela respetar al resto.
 
La Argentina le sienta bien. Uruguay, como en el 87, vuelve a dar la vuelta olímpica en el Estadio Monumental. Esta vez no fue Chile el rival en la final, fue el agotado conjunto paraguayo que, a fuerza de empates y penales, llegó a la definición del torneo pero no tenía más argumentos como para quedarse con el titulo.
 
Uruguay no solo es su terrible delantera con Forlán, Suárez y Cavani. Es un equipo desde el primero hasta el último de los nombres. Cada uno transpiró la camiseta para que la Celeste vuelva a festejar.
 
Montevideo, una de las ciudades más hermosas del continente, y todo ese pequeño país están de fiesta. Uruguay, cuarto del mundo, vuelve a ser el rey de América. Es el más campeón de este viejo torneo, y está bien que así sea.
 
@APanfil
Foto: AFP

ARGENTINA Y UNA ELIMINACION ACORDE AL CONTEXTO

Una eliminación más, una desilusión más. Desde hace dieciocho años, fecha en que se consiguió el último titulo importante, la Selección Argentina se encargó de dar sobrados motivos para que se hiciera imposible descontextualizar la derrota y analizar cuestiones meramente futbolísticas.
 
Desde hace casi dos décadas que es imposible echarle la culpa a la mala fortuna, porque de ser así sería un ensañamiento inentendible con la Albiceleste. Cuando lo común en 18 años es la sensación de fracaso hay que prestar debida atención a lo que sucede fuera de la cancha para tratar de explicarlo.
 
Basta sólo con recordar las últimas desprolijidades en la salida de Basile, la de Maradona y la llegada, previo apoyo del mismísimo Lionel Messi, de Sergio Batista; basta con ver cómo está el fútbol argentino hoy en día, con uno de sus dos más grandes equipos descendido y con la violencia en las tribunas a pedir del día; basta con caer en la cuenta de que el presidente de la AFA está en el cargo-sin oposición alguna-desde hace 32 años…
 
Cada entrenador que llega borra con el codo lo hecho por el anterior; el que se va eliminado del mundial es tratado como un delincuente y queda inhabilitado completamente para seguir en la búsqueda de los resultados para los que se lo contrató. En ese contexto, no es extraño que se añore y se idolatre, por ejemplo, a Marcelo Bielsa cuando en 2002 no había un solo argentino que no pidiera su despido.
 
Se sigue encendiendo una vela para que un salvador ilumine al resto de los mortales y consiga la gloria cuando desde los escritorios no se hace nada para ayudar a conseguirla; sigue la ausencia de la autocrítica a la hora de responder sobre lo que todo el mundo vio; se sigue desperdiciando la chance de hacer las cosas bien, una y otra vez.
 
Los protagonistas expresaron por enésima vez el deseo de ganar la Copa América “porque hace mucho que Argentina no consigue un titulo” pero nadie se tomó el tiempo de preguntarse por qué Argentina hace tantos años que no logra nada importante.
 
Cambian algunos jugadores, cambian los entrenadores, cambian los modelos de camiseta y Argentina sigue sin consolidar una línea de trabajo para que, como consecuencia del mismo, empiecen algún día a llegar los resultados acordes al exitismo argentino, quizás mal acostumbrado y fomentado por la gloria conseguida ya hace veinticinco años. ¿Nos hizo bien ser campeones del mundo?
 
Desde 1993 que Argentina no gana un titulo importante y, desde ese momento hasta la fecha, los nativos de este país se conforman con esperar una derrota de Brasil. Sin embargo, desde esa fecha hasta la actualidad, ellos consiguieron 2 mundiales y 4 Copas América. Algo bien habrán hecho…
 
Los celos, el lobby, las internas y los deseos de quitarle protagonismo al otro hacen que los argentinos no lleguen unidos y tirando para el mismo lado a las diferentes competencias que se presentan. Alguien, seguramente, estará esperando el fracaso del que está para ocupar su lugar o para hacer más leña del árbol caído.
 
Si no hay unión, no habrá nunca equipo; si no hay organización, coherencia y trabajo, no habrá nunca resultados y todo quedará a merced de un simple y aislado batacazo, como a los que estamos acostumbrados.
 
Lo de la unión para afianzar un equipo no es verso. Sólo basta con fijarse el logro de España, donde los separatistas catalanes y vascos tiraron para el mismo lado que los madrileños para por fin ser campeones del mundo.
 
Argentina debe mirar para adentro, hacer la postergada autocrítica y empezar a trabajar siendo consecuente con lo que se dice. Luego de eso, será mucho más fácil hablar exclusivamente sobre si la pelota entró o no entró.
 
@APanfil
Foto: Natacha Pisarenko

URUGUAY, EL RIVAL MAS INCOMODO

 
Con fútbol o sin fútbol, históricamente Uruguay fue para adelante y a puro coraje, independientemente del rival que tuviera en frente. Por eso no es de extrañar la gloria acumulada por la camiseta Celeste, que fue pionera en Sudamérica en eso de obtener triunfos resonantes a nivel mundial.
 
Son los que les marcaron el camino al resto, diciendo “así se juega y así se ganan cosas importantes”. Uruguay, cuando el fútbol llevaba poco más de dos décadas de haber bajado de los barcos ingleses, ya les enseñaba a Argentina y a Brasil lo que era la gloria a escala global, ganando el fútbol olímpico en 1924 y 1928 y el mundial organizado en casa en 1930.
 
Si bien suelen perderse alguna que otra copa del mundo, cuando vuelven a participar dejan su marca, como lo hicieron en la última disputada en Sudáfrica, en la que llegaron más lejos que cualquier otro conjunto sudamericano. De Copas América saben un poco: junto a Argentina, rival al que enfrentarán por los cuartos de final en el Cementerio de los Elefantes, Uruguay comparte la marca de 14 títulos.
 
En el partido que se jugará en Santa Fe podría empezar a definirse quién llegará a la decimoquinta conquista en este tipo de torneos. Están tan equiparados en sus palmarés-ambos tienen 2 medallas de oro olímpicas, 2 mundiales y 14 Copas América-que sólo los diferencia la fecha en que ganaron su último certamen continental: la Albiceleste en 1993 y la Celeste en 1995.
 
Uruguay nunca se da por vencido, por más que sea consciente de la superioridad aparente de su rival de turno. Uruguay no especula con resultados ni teme jugar con Argentina. En cambio, disfruta el inminente choque.
 
Trazando un paralelo para medir la rivalidad entre Argentina y Uruguay, a este duelo se lo podría comparar con el Real Madrid-Atlético, un derby más cercano, de barrio y que se juega casi todos los días de la vida. Argentina y
Brasil, en cambio, serían algo así como un Real Madrid-Barcelona, que no se ven las caras en la diaria pero que el antagonismo se agiganta cuando están frente a frente.
 
Quizás este clásico sea el más parejo de los últimos tiempos: con sólo nombrar los delanteros de ambos equipos, no queda otra opción que ilusionarse. Reunir en la misma cancha a Messi, Agüero, Higuaín, Forlán y Suárez debería ser más que suficiente para el exigente público santafesino.

Se viene un clásico imperdible. Argentina, que es local en esta edición y lleva la pesada mochila de una larga sequía de títulos, se volverá a ver las caras con Uruguay, el rival más incomodo de todos.
 
@APanfil

EL DESAHOGO

 
Luego de las decepciones ante Bolivia y Colombia, la Selección Argentina pudo redondear una buena actuación ante Costa Rica. Si bien se puede decir que el rival era muy inferior en potencial, ya que se trataba de una selección de emergencia, se notó claramente la mejora en el funcionamiento de la Albiceleste.
 
Eso se logró porque Sergio Batista se animó, tal vez por la necesidad imperiosa de ganar, a mover algunas piezas en la formación titular. Supo darse cuenta a tiempo de que tenía que descongestionar la mitad de la cancha y dejar a Mascherano en la marca y a Fernando Gago-nobleza obliga reconocer la gran labor del ex Boca-en la creación para facilitarle la tarea a Lionel Messi. La Pulga, además, logró buenas sociedades con el Kun Agüero, autor de dos goles importantísimos, con Di María, que hizo el tercero, y con Gonzalo Higuaín que, sin meterla, fue también vital para desbaratar la defensa rival.
 
Fue una actuación redonda de la Albiceleste y Messi jugó un partidazo, sin convertir pero con dos asistencias excepcionales que terminaron en gol. Luego de su noche fatal en Santa Fe, La Pulga estuvo imparable y, al finalizar el partido, no tuvo ningún sentimiento de revancha para expresar: “Por cómo veníamos, no merecíamos tanto cariño. Le doy las gracias a toda la gente de Córdoba por cómo nos trató y en especial a mí”.
 
Argentina se sacó la presión y el terror de quedar afuera en primera ronda en la Copa América que es local. Aunque el público seguirá exigiendo que se consiga el titulo, no debe haber ningún integrante de la selección que no sienta que lo peor ya pasó.
 
@APanfil

VENEZUELA LIDER: PROHIBIDO HABLAR DE SORPRESA

Ya no es ese equipo que se comía de a cinco o seis goles y que festejaba como un titulo mundial conseguir el descuento. Ya no es ese equipo cargado de desidia que se presentaba a las competencias de la Conmebol casi por obligación porque en Sudamérica el territorio es inmenso pero no son tantos los países.
 
En Venezuela el béisbol ya no es tan prioritario como antes. El fútbol ha tomado protagonismo progresivamente para no sólo captar la atención del público Vinotinto, sino también para incomodar al resto de las selecciones, que ya toman más recaudos al enfrentar al equipo caribeño.
 
El proceso es lento pero los pasos son certeros. La Vinotinto decidió cambiar la mentalidad para ya no ser un entrenamiento oficial para sus rivales de turno. Venezuela comenzó a tomar en serio al más popular de los deportes y su primer paso fue encontrar orden, sacrificio y, por sobre todo, cerrar su propio arco. No por eso dejó de perder partidos, pero ya su imagen fue otra.
 
Producto de mostrar más seriedad en la cancha, Venezuela comenzó a incomodar a los rivales y a hacer presentaciones más dignas. Sus selecciones juveniles ya vienen con el chip de equipo competitivo y los mayores han conseguido algún que otro resultado resonante, como ganarle a Uruguay 3 a 0 en el Estadio Centenario por eliminatorias o un 2 a 0 sobre Brasil en un amistoso disputado en Estados Unidos.
 
Además, Venezuela comenzó a exportar talento como los Arango, Rey, Rondon, Miku o Maldonado. Ya no son pocos los embajadores del fútbol venezolano por el mundo y cada vez serán más, porque el crecimiento es una realidad y los resultados empiezan a verse.
 
El empate ante Brasil, que fue una gran sorpresa, sirvió más para que se multiplicaran las críticas por el mal debut de la Canarinha, pero con la victoria ante Ecuador ya nadie puede hablar de sorpresas. Venezuela es líder de su grupo y tiene grandes chances de pasar a cuartos de final porque viene trabajando desde hace tiempo para eso.
 
Puede que falle o puede que no, pero ya ha logrado avanzar en un fútbol cada vez más parejo y da indicios de que en las próximas eliminatorias estará por fin ante su posibilidad más concreta de llegar a un mundial.
 
@APanfil

SIN JUEGO, SIN RUMBO, SIN EQUIPO

La Selección Argentina fue a Santa Fe con la intención de dejar como un accidente el empate ante Bolivia en el debut. Sin embargo, la crisis futbolística se agudizó ante una Selección Colombia que no sólo jugó mejor sino que mereció ganar por amplio margen.
 
El equipo de Hernán Bolillo Gómez fue el que siempre intentó jugar con pelota al piso, abriendo la cancha y tratando de explotar de la mejor manera a Radamel Falcao, su animal de área.

La contracara: antes de los 10 minutos, los marcadores centrales de Argentina y Javier Mascherano ya habían metido un par de pelotazos frontales cada uno. La idea de jugar como el Barcelona-de la que Sergio Batista se echó para atrás en las últimas horas tras un baño de realidad ante el conjunto del altiplano-se siguió extinguiendo en esta segunda presentación Albiceleste.

Lionel Messi siguió arrancando desde muy atrás y decididamente jugó mal. Grondona había dicho en la semana que La Pulga “nunca juega mal”. Carlos Tévez siguió chocando y perdiéndose en la intrascendencia. Ezequiel Lavezzi, que tuvo un mano a mano que pudo haber terminado en gol, tampoco tuvo claridad y abusó de las corridas por su franja.

Cuando el inicio del segundo tiempo pedía con urgencia a Sergio Agüero y a Javier Pastore, Batista esperó para hacer los cambios. Cuando vio que no podía evitarlos, puso al Kun pero sorprendió con el ingreso de Fernando Gago, hombre que jugó demasiado poco en la última temporada en Real Madrid. Sólo aportó lentitud y más confusión.

Lionel Messi, luego de un tiro libre que se fue a las nubes, ya no pudo ocultar su fastidio e impotencia por no poder demostrar lo que sabe en la selección. Definitivamente, fue su peor noche desde que viste la camiseta Albiceleste.

El equipo sigue sin aparecer y necesita imperiosamente una victoria ante Costa Rica para clasificarse a los cuartos de final del torneo en que es local. Igualmente, y si lo dejan, Batista sólo seguirá pensando en Brasil 2014.

@APanfil

¿ARGENTINA CAMPEON Y MESSI MVP?

Luego de cerrarse la primera fecha de la Copa América 2011, donde hubo sorpresas varias como los empates de Bolivia ante Argentina, Venezuela con Brasil y Perú con Uruguay, también se cerraron las encuestas en Un Poco de Fútbol, donde, para no perder la costumbre, hubo alguna que otra sorpresa.

La primera consistía, lógicamente, en la pregunta sobre quién será el campeón de la presente edición del torneo continental. Allí, a pesar del mal trago en el debut, la Argentina se consolida como favorita ya que obtuvo el 35 % de los votos. Ojo, los votos no son solamente previos al primer partido. Por eso, es de destacar la fe que el público argentino mantiene en el equipo de Sergio Batista.

Chile, de gran actuación y considerado como el conjunto más sólido de la primera jornada, sigue a la Albiceleste con un 21 % de favoritismo y Brasil es tercero en las preferencias con un 14 %. Se entiende la poca confianza en la Canarinha ya que no debe haber muchos brasileños que sigan este blog.

Con un 7 % de votos cada uno se quedan Uruguay, que decepcionó ante Perú, Colombia, Bolivia y México.

En cuanto a quién será la figura del torneo, o MVP, como se suele decir últimamente, no hubo sorpresa en absoluto: Lionel Messi, el considerado como el mejor jugador del mundo en la actualidad, se llevó el 35 % del favoritismo. Aunque todavía no fue aprovechado de la mejor manera por su entrenador y sigue jugando muy lejos del arco rival, hay una gran mayoría que todavía confía en ver goles espectaculares como los que hace cada tres días cuando viste la camiseta del Barcelona.

Alexis Sánchez, que está a punto de ser compañero de La Pulga en el conjunto Culé y que tuvo una gran actuación ante el Sub 22 de México, lo sigue con el 28 % de los votos. Radamel Falcao García, campeón y goleador de la UEFA Europa League con el Porto, y Neymar, campeón con el Santos de la última “Taça” Libertadores y máxima promesa del fútbol brasileño, se quedaron con un 14 % cada uno. Extrañamente, Diego Forlán, considerado como el mejor jugador de Sudáfrica 2010, no recibió votos.

Hechos los sondeos, ahora queda por ver cual se ajusta más a la realidad.

@APanfil