Archivos Mensuales: octubre 2010

¡FELIZ 50, MARADONA!

 
50 años…de fútbol, de heroísmo, de magia, de corazón, de amor a los colores, de asombrar al mundo, de ser el mejor, de ídolo, de campeón, de habilidoso, de cerebral, de combativo, de genio, de astro, de Maradona.

 

50 años de rebeldía, de confrontación, de contradicción, de lucha, de sufrimiento, de alegría, de cielo, de infierno, de deporte, de vicios.

En 50 años, fue futbolista, ex futbolista, futbolista nuevamente, entrenador, ex entrenador y hasta tuvo su propio programa de televisión. Lo que nadie puede negar es que el medio siglo de vida que lleva Diego ha sido intenso.

Diego Armando Maradona es un cóctel de adjetivos, virtudes y defectos. Cumple 50 años este 30 de octubre de 2010 y, según él mismo, es el más triste de su vida.

Pero que lo pase triste no prohíbe que los demás mortales le den el reconocimiento a la magia que desplegó sobre el campo de juego. Maradona (para quien escribe estas líneas) fue el más grande de todos los tiempos. Y, como tal, merece todos los respetos.

¡Felicidades crack!

 

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ALFONSIN Y KIRCHNER CAUSARON DUELO EN AVELLANEDA

 
Vaya coincidencia política y futbolera: los últimos dos ex presidentes argentinos que fallecieron tenían su simpatía y ¿por qué no? fanatismo por los dos clubes de Avellaneda.

 

El 31 de marzo de 2009 se fue Raúl Alfonsin, el presidente que devolvió la democracia a los argentinos. El radical era fanático de Independiente y pudo gozar de una gran época del Rojo durante su mandato: lo vio campeón intercontinental contra el Liverpool en 1984. Encima, tuvo el placer de recibir a la selección argentina campeona del mundo en México 86.

El 27 de octubre de 2010 falleció un hincha y socio de Racing, Néstor Kirchner. Al santacruceño, como a la mayoría de los simpatizantes de la Academia, le tocó sufrir mucho más con el fútbol. Su última satisfacción fue cuando el equipo mantuvo la categoría en 2008, en aquella promoción contra Belgrano de Córdoba.

Se fue uno de Independiente y otro de Racing. Suficiente como para que Avellaneda esté de luto.

MARADONA Y LOS MINEROS CHILENOS

El rescate de los mineros captó la atención de todo el mundo y fue calificado de “milagro”. Tan milagro fue que Tinelli tuvo que ceder la pantalla para que se vea en Canal 13 el rescate de Florencio Avalos, el primer minero en salir a la superficie; y, entre otras cosas, TN decidió no darle importancia-por un día-al clima y al tránsito. Eso es un milagro.

Un medio llamado La Posta TV, al parecer, consiguió la palabra de Diego Armando Maradona para que les dé un mensaje de aliento a los mineros. El Astro, entre otras cosas, decía: “Fue una noche emocionante donde no hubo banderas distintas, eramos todos rescatistas chilenos y familiares. Creo que lo único que empañó, fue el discurso político que no tenía nada que ver en ese momento, cuando salió el primer minero me parece mucho más grande la atmófera de emoción y de amor de cualquier discurso, porque si hay alguien que se tiene que llevar todo el mérito aquí primero son los rescatistas, segundo los 33 que resistieron y tercero esa gente que supo usar la tecnología para demostrarle a todo el mundo que cuando los profesionales que intervinieron, no tuvieron banderas… sucedió este milagro. Desde ya yo Diego Armando Maradona, quedo a disposición para lo que necesiten, es decir todo el pueblo argentino esta a disposición de ustedes. Ahora nos queda esperar hasta que salga el último minero y rescatista. Los milagros existen y ustedes son uno de ellos. Sin más saludo muy atentamente con Verónica mi mujer, mis hijos, mis padres y toda mi familia. saludos. Diego Armando Maradona”.

Como a muchos de los que siguieron la transmisión, al Diez le pareció que el circo politico estuvo de más. Y Diego de circos sabe bastante…

RIVER AFUERA DEL CAMPEONATO, UNA PRESION MENOS

Que algún desprevenido vea la tabla de posiciones y vea a River de la mitad para arriba no debería sorprenderse en lo más mínimo. Después de todo, los Millonarios, como máximos ganadores de títulos de la Argentina, minimamente merecen una posición más o menos privilegiada.

Ahora, antes de cerrar el diario, uno se da cuenta que River está en zona de promoción, muy cerquita de los puestos de descenso directo, y se pregunta. ¿Es muy loco o imposible que River descienda? Y la respuesta es no, porque en el fútbol argentino ya no hay lugar para sorpresas.

Pelear por la permanencia es algo totalmente distinto a jugar por el titulo. Son otras las obligaciones y las presiones que se padecen. Es el caso de Racing, que no puede superar esa pesadilla ya que su irregularidad lo condena a mirar siempre, con calculadora en mano, la tabla de los promedios.

Fue el caso de Rosario Central ¿quién iba a pensar que el club rosarino, uno de los más grandes del país, iba a descender de la triste manera en que lo hizo? Bueno, arrastre de problemas dirigenciales y estructurales aparte, el equipo se vio preso de una presión que se hizo insoportable e insostenible.

Esa misma presión tiene River que, con un plantel mucho más rico que años anteriores, no puede despegar de la zona peligrosa. El comienzo del campeonato, con tres victorias al hilo, fue auspicioso e hizo ilusionar a más de uno con matar dos pájaros de un tiro: salvarse de todo y, encima, campeonar.

Bueno, la realidad indica que los equipos hechos y derechos, como Estudiantes, Vélez y Banfield, hablan el idioma de los campeones, mientras que el Millonario ya se está haciendo la idea de que para mantener la categoría va a sufrir mucho.

Contra Gimnasia, rival directo en estas nuevas cuestiones, River tuvo aire y tranquilidad en los primeros minutos donde, por tres tiros en los palos, se vio privado de una ventaja cómoda.

El tiempo pasó y no sacó las diferencias. ¿El resultado de todo esto? Se vio privado de ganar, pero también estuvo muy cerca de perder y quedarse sin nada. El punto tuvo sabor a poco porque sin dudas mereció más pero en esta lucha que tiene River ahora debe entender que nadie le va a regalar absolutamente nada.

Gimnasia, que está un par de puntos peor que River, casi le amarga otra tarde.

Para River, la prepotencia le es mala consejera. Debe ser consciente de sus urgencias y sumar. El brillo que tanto anhela su entrenador deberá quedar para otra ocasión. River debe ser práctico, conciso y efectivo. Si muestra debilidad, sus rivales lo van a saber al instante.

Su situación es complicada, pero todavía no es grave. Está a tiempo de reformular sus objetivos y de salir adelante. Pero, para eso, debe tener la humildad que no tuvo para llegar al lugar donde hoy está.

River no está para campeón. Esa ya es una presión menos, en su nuevo objetivo que es salvarse del papelón más grande de su historia.

(Foto: M. Gómez)

A LA TINTORERIA…

Triunfo ante el débil equipo de Irlanda; paliza ante España y derrota con Japón. Ninguno de esos tres resultados es para agotar los análisis sobre la selección argentina porque, mientras no se confirme a su nuevo director técnico, no habrá bases sólidas para la crítica o para el elogio.

Sergio Batista, aunque cuente con el apoyo de Lionel Messi, está más que enterado de que es interino y que hay muchos, incluido Carlos Bilardo, que no lo quieren en el puesto.

Ante el combinado Nipón, Argentina fue una sombra, si se quiere tomar como parámetro el amistoso con los campeones del mundo. La lentitud de casi todos, excepto Messi por algunos chispazos, fue exasperante.

La falta de seguridad de Sergio Romero bajo los tres palos hace recordar que es una buena oportunidad para que Juan Pablo Carrizo tenga una buena chance. De uno de los tantos rebotes que dio el misionero, vino el gol de Okazaki.

En líneas generales, fue un paupérrimo partido de una selección que todavía no sabe para donde tiene que agarrar.

Batista, que necesita el apoyo del plantel, decidió dejar en el equipo a algunos que ya cumplieron su ciclo hace rato, como Gabriel Heinze. Ese, tal vez sea el ejemplo más claro de lo estratégico que es el Checho.

Lo concreto es que, salvo algunos detalles, todo sigue igual. Al menos hasta que se tomen las decisiones más importantes, las necesarias. Para que el análisis pueda ser sobre algo concreto y no sobre una mera transición.