Archivos Mensuales: agosto 2010

CATALUÑA VS ESPAÑA=CAMPEONES DEL MUNDO

Mientras en su tierra luchan por independizarse del estado español, siete futbolistas catalanes acaban de consagrarse en Sudáfrica 2010 con La Roja ¿Tienen fuertes convicciones políticas o un claro profesionalismo? Un Poco de Fútbol elaboró este informe para comprender el dilema catalán, si es que existe tal dilema. 
 
 
 
 
 
“Catalonia is not Spain”, es lo que reza una bandera que aparece en el Camp Nou cada vez que la selección catalana juega un amistoso. El mensaje y el pedido están; los catalanes no quieren pertenecer más a España y el fútbol se encuentra en el medio de estas cuestiones políticas.
 

El 11 de julio de 2010, horas antes de que la selección española se coronara campeona del mundo en Sudáfrica por primera vez, con gran aporte de futbolistas catalanes, más de un millón de personas salieron a las calles de Barcelona para defender el Estatuto de economía y los derechos nacionales de Cataluña. Lo que pasara con La Roja, más que nunca, les importaba poco y nada.

 

 

 

Mientras las manifestaciones independentistas sacuden al país, siete futbolistas catalanes defienden a muerte la camiseta española pero, como se suele decir, todo queda en la cancha. Xavi Hernández, Sergio Busquets, Carles Puyol, Víctor Valdés, Cesc Fabregas, Gerard Piqué y Joan Capdevilla son catalanes hasta la médula y acaban de levantar la Copa en Sudáfrica con una camiseta que no sienten pero que visten por motivos profesionales y por la imposibilidad de competir oficialmente con la de su tierra natal.

A simple vista, cualquiera podría pensar que estos jugadores están traicionando a sus raíces, sin embargo, han tomado una decisión acorde a las posibilidades reales que tienen.

Xavi, principal generador de juego del Barcelona Fútbol Club y de La Roja, ha declarado en reiteradas oportunidades que “profesionalmente yo quiero ir a la selección española y ganar un Mundial porque lo he mamado de pequeño y porque era deporte exclusivamente. Es como si uno es independentista y le viene una empresa de Madrid o La Coruña, y va porque es un profesional”.

 

 

 

Lo que está bien en claro es que, hasta que no exista la posibilidad real de elegir entre una selección o la otra, la alternativa es inexistente y cabe diferenciar lo político de lo deportivo. Puede ser que, como jugadores de fútbol, no sientan la camiseta española, pero eso no significa que no tengan hambre de gloria y aspiraciones de éxito.

En diálogo con Un Poco de Fútbol, Ángel Pichi Alonso justifica la participación que actualmente tienen los catalanes en la selección española porque es evidente “que para todos los jugadores ir a la selección supone un aumento de prestigio, consideración y no creo que haya alguien que no quiera ir, inclusive los catalanes. Los catalanes van encantados. Otra cosa es que tengan la misma simpatía que cuando defienden a su selección cuando juegan, como con la Catalana, porque viven en Cataluña. Actualmente, no está oficializado y sólo les supondría un dilema de elección en el momento que Cataluña pudiera competir oficialmente, cosa que España siempre le ha negado rotundamente”.

Para Xavi tampoco existe el dilema y es terminante cada vez que le piden su opinión: “Se tiene que diferenciar el tema del deporte del tema político, siempre lo he dicho. En el momento que haya una ley que implique esto o aquello, yo actuaré”.

Cataluña no puede participar en competencias FIFA, por eso, sólo juega amistosos una o dos veces al año contra una selección de primer nivel. Esos partidos, en los que el público manifiesta un sentimiento independentista muy fuerte, nunca fueron bien recibidos por España. “Siendo seleccionador tuve muchos problemas a la hora de jugar determinados partidos porque la Federación Española no nos daba los permisos pertinentes”, explicó Pichi Alonso, quien dirigió al combinado catalán durante una década.

La comunidad autónoma de Cataluña, de 32.000 kilómetros cuadrados de extensión, exige con mucho énfasis la independencia del estado español. En dicho territorio, viven más de 7 millones de habitantes, los suficientes como para constituirse en una nación independiente si se la compara con países pequeños. ¿Pero qué tiene que ver todo esto con el futbol?

Parece muy difícil, en especial desde la óptica sudamericana, separar el amor a la patria o a la bandera del amor a la camiseta. De hecho, los mismos Xavi y Puyol festejaron el campeonato del mundo haciendo flamear la senyera (bandera catalana) que los identifica. Esta visión es llevada al extremo por algunos grupos como el autodenominado “Vuestras lágrimas son nuestras risas”. En la previa del mundial, desde su grupo de Facebook, esta agrupación hizo un “llamamiento al pueblo de Cataluña, desde los pueblos más pequeños hasta las grandes ciudades, a celebrar las derrotas de la selección española con el lanzamiento de petardos y cohetes”. Sin llegar a tanto, en los foros catalanes, todos aquellos que no se sienten españoles expresan que su máximo anhelo es ver a la selección que los representa competir en una copa del mundo.

Para muchos, lograr la autonomía de Cataluña en el ámbito futbolístico significaría o bien un precedente importarte para justificar su pretensión última de autonomía general o bien su cristalización.

LA CONTRACARA: OLEGUER

 

 

 

Oleguer Presas, ex jugador del Barcelona y actual Ajax de Ámsterdam, es uno de los deportistas catalanes que más se ha involucrado en los reclamos independentistas. Si bien estuvo muy cerca de la selección española antes del mundial de Alemania 2006, se especuló con que hubiera rechazado la convocatoria y que, en consecuencia, habría sido duramente sancionado.

Se rumoreaba en esa época que Luís Aragonés, ex entrenador de La Roja, se abstuvo de llamar a Oleguer para evitarle la sanción que correspondía por negarse a la convocatoria. Este rumor bien podría ser cierto conociendo un poco al personaje. Presas es un hombre de fuerte militancia y participación política y que, sin tapujos, se ha declarado independentista catalán; una persona siempre presta a luchar por lo que cree y que ha participado de diversas manifestaciones, como contra la guerra de Irak, los skin heads neonazis, y el capitalismo global.

Sobre este tema, también explica Pichi Alonso, quien fuera compañero de Diego Armando Maradona en el Barca: “Antes un jugador no podía renunciar a jugar con su selección nacional. Yo no podía renunciar a jugar con España. Si te elegían, tu no podías renunciar, te inhabilitaban para jugar al fútbol”.

De todos modos, Oleguer no quiso adelantarse a los hechos y todo quedó en especulaciones: “Sólo me pronunciaré sobre el tema si algún día me convocan a jugar con España. Es un rumor. Hasta que lo de la convocatoria no sea algo cierto no hablaré del tema porque por ahora no hay nada. Tengo claro que soy un profesional del fútbol y que el hecho de que te llamen para la selección es un reconocimiento, pero, hasta que no me llamen, para mí no se debería hablar del tema para que ni por un lado ni por otro se creen expectativas sobre algo que aún no se ha producido”.

Dejando de lado el dilema de la elección, la gran incógnita es con respecto al futuro de la selección española-hoy sin lugar a dudas la mejor del planeta debido a la categoría que le otorga haberse consagrado en el Mundial de Sudáfrica-en caso de que Cataluña consiga su independencia y que le “saque” los jugadores que hoy la potencian.

Mientras que los catalanes confían en su poderío y en la excelente camada de futbolistas surgida en la última década, el potencial que La Roja hoy ostenta se vería en serio riesgo en caso de que Cataluña y País Vasco-dos comunidades con intenciones similares-se liberen de su órbita.

En lo que respecta al estado emergente, Pichi Alonso no se anima a asegurar que Cataluña sería una selección que obtendría títulos importantes en el concierto internacional, pero afirma que estaría, al menos, al nivel de selecciones de segundo orden: “A nivel de potencial, no digo que podría ser una selección de primera línea, aunque en este momento sí por la generación de futbolistas y porque en el Barca están apareciendo jugadores con mucho futuro. Normalmente, no estaríamos en un primer nivel pero sí estaríamos al nivel de selecciones como Eslovaquia o Bélgica…”.

No se quieren pero, por ahora, se necesitan mutuamente. Con todo esto, España es un campeón del mundo inédito y muy particular. Consiguió un triunfo histórico, de esos que no se olvidan nunca, pero que no todo el país festeja.

Por Alejandro Panfil

@APanfil

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